UN DIA
Un día:
Nací en una casa donde mi padre ya tenía 6 o 7 pointers, era un fanático
de la raza y criador de ésa época sin pedigree. Fui creciendo
encariñándome con la raza, y yo también quise tener un cachorrito
pointer.
Un día:
Soñaba que mi padre me llevara con mi abuelo a cazar, éste era su
compañero de caza.
Un día:
Me llevó a cazar, yo llevaba la bolsa y las perdices que cazaba mi
abuelo, yo era muy chico pero ya comenzaba mi pasión por el campo.
Un día:
Mi padre me prometió un rifle calibre 12 chico, una promesa que después
cumplió. Me hacía pasar al frente para seguir la perra pointer, que era
una gran cazadora, para que yo tirara. Sin darme cuenta yo había crecido
y comenzaba a cazar.
Un día:
Mi padre me hace otra promesa, si con la escopeta calibre 16 cazás dos
perdices, te compro tu propia escopeta. Esto me lo dijo mientras
comíamos en medio del campo, me dio 2 cartuchos y me fui. Mis nervios me
traicionaban, cazaba una y el segundo tiro lo erraba, mi padre seguía
firme con su promesa, pero al otro fin de semana me pasaba lo mismo.
Un día:
Cacé las dos perdices, corrí emocionado hasta la camioneta y les dije
“llegó el día”, el lunes siguiente yo ya tenía mi escopeta calibre 16,
que con anterioridad mi padre había comprado esperando ese día.
Un día:
Comencé a cazar solo y con mi propio perro, se llamaba Duque, yo tenía
apenas 12 años, era una época donde se vivía humildemente pero
tranquilos, jamás olvidaré esos días.
Un día:
Quise tener un perro de pedigree, con papeles y lo logré. Estaba
escalando posiciones, lo enseñé yo solo, mi padre ya no estaba en éste
mundo, pero yo sabía que desde algún lugar estaría viendo lo que pasaba
y se sentiría orgulloso de mí.
Un día:
Fui a presenciar una prueba de campo, ¡que maravilla!, vi cosas sobre
adiestramiento que no conocía, como me hubiese gustado en ese momento
tener a mi padre a mi lado. Con su experiencia y su pasión, que criador
importante hubiese sido.
Un día:
Vi trabajar con sus perros a Romani, un maestro para todos nosotros que
recién comenzábamos, hacía cosas que yo nunca imaginé, entonces me
propuse adiestrar un pointer sin comentarle a nadie, tratando de hacer
lo que había visto hacer a Romani, y con mucho respeto pensé: lo que
puede hacer un hombre lo puede hacer otro hombre, y así sorprendí a
todos mis amigos cazadores por la forma en que manejaba a mis perros.
Un día:
Quería ganar una prueba y lo logré. Gané muchas y para mí todas fueron
importantes, porque era el tiempo de gloria del PCA.
Un día:
Quise tener un campeón de trabajo y lo logré, fue en Chile, una prueba
de carácter Sudamericana. Fuimos una delegación completa del PCA, en
caravana de varios vehículos. Fue un viaje largo, paramos en Córdoba
para reunirnos todos en la estancia de Jorge Bustillo, ¡qué hombre, que
apasionado para todo! Que interesante era conversar con él, nos
quedábamos escuchándolo hasta altas horas de la noche. El fue el dueño
del gran ejemplar Sporting Tim.
Un día:
Me pidieron integrar la Comisión Directiva del PCA y acepté porque quise
devolver algo de lo mucho que me estaba dando el pointer.
Un día:
Me puse a pensar cuantos pointers pasaban por mis manos adiestrados por
mí, todos distintos, donde hay que emplear toda la psicología, pero que
grandes satisfacciones me daban, pasaban a ser parte de mi vida.
Un día:
Después de muchos años de tomar experiencia y de obtener muchos triunfos
en importantes competencias, tuve el orgullo de integrar varias veces el
equipo argentino para competencias sudamericanas, donde gané varias de
ellas como también competencias interclubes.
Un día:
Por pedido de todos comencé la carrera de juez y llegó el día, me
tomaron el examen donde rendí bien. Ya era juez y debuté en Mar del
Plata, me sentí bien y satisfecho, era dentro de la cinofilia una cosa
más y muy importante.
Un día:
Me designaron seleccionador del equipo Argentino, que difícil fue, todos
eran mis amigos y tenían grandes ejemplares. Hay que ver todas las
competencias y buscar el ejemplar mas equilibrado, se nombran tres
titulares y dos suplentes. Había que enfrentar a Brasil, Uruguay y
Chile, ganamos todo menos una sola categoría. Recordemos que se
realizaban sábado y domingo, una individual y otra en parejas.
Un día:
Fui a Europa, ¡qué cambio!, de estar compitiendo siempre en forma
amateur, llegué a ver a los grandes, que competían a nivel profesional,
donde las competencias son tan importantes, que se vive la cinofilia a
lo mas alto que uno se puede llegar a imaginar con un poco de fantasía,
realmente son los grandes.
Un día:
Logré ser el primer Argentino que compitió en Italia, Francia y
Alemania, fue una experiencia maravillosa, jamás lo olvidaré.
Un día:
Luego de criar para grandes competencias, donde el objetivo es mostrar
los mejores reproductores y vientres, quise demostrar genéticamente y
por individuo, que se pueden lograr de estos grandes ejemplares, perros
cazadores, que obtuvieron excelentes calificaciones tanto en
exposiciones como en pruebas de campo, o sea que eran lindos, bien
estructurados, buenos y dóciles para el campo, donde hicieron felices a
muchos cazadores.
Un día:
Llegará que no me darán las fuerzas para caminar, correr y cazar en el
campo, entonces como decía un viejo amigo: Don Francisco Soarez, “Criaré
pointers para mis amigos”.