Por Franco Zurlini.
Ante la pregunta respondo como siempre lo he hecho las muchas veces que
me ha sido formulada: el pointer es un
braco.
Hijo de
nobilísimos bracos continentales, por siglos acostumbrados hacer flamear
plumas de todo tipo, en todos los terrenos, en todo tipo de climas.
Heredero de agudas dotes olfativas y de sagacidad
extraordinarias, perfeccionadas a través de siglos al servicio de
redes, ballestas y escopetas.
Españoles, italianos, franceses y portugueses se jactaban de sus raíces.
Todos con alguna pretensión pero ninguno que exhibiera certezas.
Si se
prefiere: sublimación de braco.
Una nariz
con cuatro patas debajo. Cuatro patas extraordinarias, al servicio de
una nariz fantástica.
Nada más
ni nada menos que un braco, nada diferente.
Siempre
protesté y seguiré protestando hasta que me quede aliento contra aquel
que, representándolo como a un monstruo sagrado, terminó poniéndolo
sobre un pedestal, generando en muchos un doble, equivocado,
convencimiento: que le sea imposible descender de él y que le sea arduo
alcanzarlo para servirse de él.
Han
contribuído mucho a divulgar esta falsa
imagen, muchas veces por snobismo, cuando no por algún elitismo mal
entendido, los mismos cultores de la raza: se entienda bien que es un
perro para mí, no un perro para todos. Y toman como una ofensa personal
si un “Buenhijo campesino” se sirve
–útilmente!- de un nieto de su campeón
predilecto a escudriñar en barrancos y esteros y se horrorizan ante la
idea de que “Ganzerla barbero” se sirva de
él –útilmente!- para desenlodar en los arrozales y para agujerear
carrizos.
El mismo
Solaro así ha descripto
los “caracteres generales que identifican a la raza”, en la parte
inicial de su preciada obra “Diseño de descripción de lo caracteres
étnicos”.
“Es el
perro de muestra por excelencia, y lo dice su nombre”. Pues bien, no
puede ser el perro de muestra por excelencia
simplemente porque no existen perros más de muestra que otros. Y
por cierto no lo “dice su nombre”. Pointer
significa simplemente “apuntador”. De to
point señalar, indicar con el dedo, y los
ingleses llaman pointers a todos los bracos,
English pointer,
al de ellos.
Siguiendo
con Solaro: “El pointer
es el perro ideal para las grandes extensiones de llanura, donde puede
desarrollar sus galopes, en el bosque no puede demostrar su impetuosa
acción y por lo tanto no es apto para los terrenos cubiertos”.
Siento
demasiado respeto por el Maestro para dejarme tentar y calificar de
tonta esta afirmación, sin embargo no puedo dejar de poner de manifiesto
lo absurdo de la misma. Sería como decir que es incapaz de frenar quien
es capaz de ir veloz. O más aún, siendo capaz de una búsqueda extensa en
terrenos abiertos, no está en condiciones de reducirla en terrenos
quebrantados, y ni hablemos de que pueda hacerlo en terrenos cubiertos.
¿Por qué?
Porque sí.
Lo que me
molesta es que lo he escuchado reiteradas veces y me he encontrado
leyendo tantas veces estas tonterías que casi no me ha dejado dormir y,
ya que no pienso renunciar a utilizar mis pupilos y presa cazada, he
decidido hace años tomar una decisión drástica: evito hacerles saber a
que raza pertenecen y en especial, que se enteren lo que se dice de
ellos. De este modo, no sabiendo que son pointers,
cazan de todo y por doquier sin problemas, poniéndo
garra en los terrenos abiertos y, no sabiéndo
que son incapaces, moderándose adecuadamente en bosques y peñascos.
No todos
rinden de igual modo, pero casi todos tienen el convencimiento de ser
perros de muestra con espíritu de servicio.
Estas
estupideces han, desde siempre, penalizado a los
pointers en las pruebas de caza. Sucedía y muy seguido sucede
que, si un pointer se adapta a terrenos y a
piezas – por ejemplo a faisanes en los escarpados terrenos de los
Apeninos – se lo
desclasa, cuando no se lo repudia porque no se adecua, y si no se
adecua es porque es inepto, no porque es pointer.
Tampoco
se entiende por qué tenga que ser el único perro que para demostrar que
pertenece a una raza tenga que comportarse como “estúpido”.
Luego, la
gran búsqueda.
Hay mucha
gente que la pronuncia con mayúsculas: LA GRAN BUSQUEDA.
Es una
formula, con el adjetivo que antecede al sustantivo. Tanto que, si uno
dijese “la búsqueda grande”, no habría dicho nada y los encargados de
los trabajos lo tomarían como a un tonto.
Me
encontré muchas veces replicando que si la gran búsqueda no existiera
habría que inventarla: fórmula que permite subrayar características de
nivel, de modo de garantizar el máximo rendimiento con el objeto
declarado (art. 42 del reglamento) de
“someter a la más severa verificación los medios y las facultades de los
sujetos sometidos a prueba”.
Art. 1
del Reglamento internacional: “Estas pruebas tienen el fin de evidenciar
a los reproductores de gran nivel que se constatará por la calidad de la
nariz, del estilo, del andar, de resistencia, de
receptibilidad de adiestramiento, tales que los hagan capaces de
generar otros grandes trial y a numerosos
perros de cacería de primer nivel”.
El
pointer no es un perro de gran búsqueda, es
un perro de caza. Y las pruebas de gran búsqueda sirven para indicar
potenciales reproductores de perros de caza. Sin embargo muchos
cazadores no adoptan un pointer por el temor
de tener entre manos ... a un perro de gran
búsqueda.
Lo peor
es que en las pruebas de cacería se presentan a menudo sujetos
preparados como si tuvieran que correr en una gran búsqueda. De este
modo, se asiste a espectáculos indecorosos, muy a menudo tolerados por
quienes no tienen noción de lo ridículo y que sirven solamente a alejar
a quién tuviese la intención de utilizar un pointer
para cazar.
Supremo
perro de caza, a menudo el pointer, con el
objeto de ser tomado como parámetro, genera frases tales como: tiene
nariz de pointer, muestra como un
pointer, es generoso como un
pointer, corre como un
pointer, aunque se trate de perros de otras razas.
Recuerdo
que en una época se decía para magnificar a una mula: camina como un
caballo. Con todo respeto a la mula, el cumplido no lo convertía en
caballo.
Pointer
es lo que un árabe es para los caballos: sirve para enaltecer a los
otros pero ninguno puede servir para mejorarlo.
Del noble
pointer siempre se ha escrito sobre su
supuesta poca docilidad, de su idiosincrasia para la relación, de su
horror ante el frío y el agua, de su incapacidad para cazar en un
terreno que no sea llano. Por todo el resto, todo bien. Es decir, un
perro magnífico, por supuesto, siempre que no piensen en ir con él a
cazar si no es un día de sol, ni por mas de una horita, ni en un
alfálfar de tercer tallo o en un rastrojo, y
no mas allá del 30 de septiembre. Y llevándose consigo un perro que
recobre la presa así como hacía Arkwright. Y
que nadie diga que sólo él lo hacía.
Todos
recuerdan que el pointer fue creado, como el
setter, en Inglaterra y cultivado en Escocia, para cazar, como el
setter, en esa latitud, con ese clima todas las piezas que atrapa:
grouses, perdices y becadas que en las
tierras de Albión no frecuentan, precisamente, billares.
Que todos
los escribas itálicos recuerden que el pointer,
haciendo caso omiso de los que escriben sobre ellos, cazan de todo y en
todos lados: en las Américas así como en
Australia, en Sudáfrica como en Canadá, en Rusia como en Argentina,
adaptándose a los usos y costumbres venatorios mas disparatados. Es
suficiente decir que en Noruega existen personas que lo prende al trineo
y le hace arrastrar víveres sobre la nieve,
miniciones y escopetas al lugar de cacería, donde se le pide
pasear su mítica nariz, sin llevar una campera. En Alemania se lo somete
al rígido adiestramiento al que se someten los marcadores de ese país y,
en las pruebas, se les da hilo para torcer.
Increíblemente existe quien aún duda que de un
pointer se pueda extraer un gran perro para cazar, aquí,
codornices, faisanes y becadas.
No me
asombra de quién escribe así, pero sí de quien lee eso y no lo manda al
infierno.
Cierro
retornando al tema. El pointer es un
extraordinario perro nacido para servir a una escopeta. No tendrá motivo
para existir cuando no esté mas en condiciones de hacerlo. O no
habrán mas escopetas para que él sirva.
Interpretación y Análisis
sobre la nota precedente.
Por Eduardo Di Fonzo
Intento
de algún modo dar la interpretación de ésta excelente nota de primer
nivel, escrita por mi amigo y gran cinófilo
italiano Franco Zurlini.
Digo mi
amigo, porque nos conocemos desde hace muchos años. Todo comenzó cuando
en el año 1975, hubo una gran discusión en Europa sobre la cabeza del
pointer con su largo y la proporción de su
cuerpo, tomemos en cuenta que el largo de la cabeza es de 24
cms. La discusión fue con otro gran
cinófilo, hoy fallecido, Paolo
Cicere, yo le envié una carta a Franco,
diciéndole que estaba de acuerdo con su postura, {el me envió otra carta
donde me dijo que le llamaba muchísimo la atención que de tantos
kilómetros de distancia, o sea desde Argentina, un
cinófilo tome en cuenta y se interese por una discusión de
cinofilia en Europa. En aquellos tiempos no
había tanta comunicación como en la actualidad, desde ése momento
continuamos en contacto a través de cartas, hasta que
em 1979, yo fui a Europa a competir con mi
perro Mak, allí nos encontramos por primera
vez personalmente, y practicamente cada dos
o tres años lo visito en Módena en su casa,
y es un placer hablar de cinofilia con él,
un tema que no tiene fín.
Las
pruebas son para elegir los mejores reproductores y vientres. La gran
búsqueda, es la competencia más importante, la que se realiza siempre en
parejas. Es extensísima hacia los laterales y al máximo de la velocidad
de sus ejemplares, pero aquí comienza el problema, muchos cazadores no
adoptan un pointer por el temor de tener
entre sus manos ... a un perro de gran
búsqueda. ¿Qué quiere decir esto?, que se encontrará con un ejemplar
extensísimo que puede parar una perdiz a 300 o 350
mts. Con toda seguridad un cazador no se sentirá satisfecho. En
cambio éste ejemplar será deseado por los que exponen o presentan en
pruebas de gran búsqueda. La velocidad es un elemento importante del
andar, pero siempre hay que poner énfasis en el estilo y en el andar,
que es lo que representa a la raza.
EUROPA:
En los campos no hay alambrados, no hay ningún impedimento para que el
perro se extienda. Los animales se crían y engordan bajo galpón. La
perdiz o sea la sterna, vuela de 20 a 25
mts. del ejemplar
en muestra o guiando, siempre al lado de su conductor. Tienen muy poca
cantidad de perdices, éstas están siempre en yunta (de a dos) y no hay
otras emanaciones que puedan confundir al perro. La ventaja es que el
ejemplar corre libremente sin temor de error.
Lo
dificil en Europa es la caza en la montaña,
la de becazina, como cazar en cotos de caza,
en lugares quebrados, con arbustos espinosos.
ARGENTINA:
Nuestros campos como nuestra fauna son totalmente distintos a Europa,
los campos son potreros alambrados, algunos de grandes extensiones,
otros chicos, con algunas vacas de cría, otros con vacunos de engorde.
También hay cultivados con distintos granos, donde el cazador caza en
rastrojos de maíz, soja, girasol, trigo, etc. ,
como también con pastura natural, gran cantidad de emanaciones
distintas, pájaros, mulitas, etc.
El
pointer tiene que seleccionar a gran
velocidad la emanación de la perdiz, para no cometer errores. La perdiz
nuestra por lo general siempre está de a dos, pero no juntas, el perro
prácticamente después de la muestra y de guiar, llega a ellas, o sea
vuelan muy cerca del perro. También en otras provincias que tienen otro
tipo de topografía, tienen otra perdiz que es mas
difícil de cazar. Por ejemplo en Tucumán está el
guaipo, que habita en los cerros, es una perdiz colorada de patas
cortas; en Santiago del Estero, La Pampa y otras Provincias, está la
perdiz montaráz que se encuentra en los
montes.
Cuando
Zurlini toma como ejemplo de distintos
países, pone a la Argentina también, porque él sabe que un
pointer puede cazar en distintos lugares del
mundo y en forma distinta según su configuración y suelo. Nosotros
tenemos como ya dijimos una perdiz difícil para el perro y en gran
cantidad.
Yo en
alguna oportunidad he mostrado fotografías de mis cacerías que le han
llamado muchísimo la atención a todos los cinófilos
y cazadores europeos.
Marcada
ésta diferencia como menciona mi amigo Zurlini,
todos los pointers cazan de todo y en todas
partes del mundo.
ESTO ENALTECE A LA RAZA
POINTER