¿PORQUE LA CLÁSICA NO?
Si, individualmente es la
prueba para Argentina y Argentina es para la clásica.
La gran búsqueda en
cualquier lugar del mundo es en parejas y con reconocimiento de la FCI,
la gran búsqueda individual no existe en Europa, y eso que no hay
nada que impida la extensión hacia los laterales, no hay alambrados,
arboledas, animales, etc. Es decir es Ilimitada, en cambio aquí en
Argentina tenemos todo ese tipo de impedimentos, aparte tenemos
abundante cantidad de perdices, inclusive la pastura natural, que cuando
un ejemplar se aleja demasiado hace que no se lo pueda visualizar con
claridad, entonces por propia lógica las pruebas deben ser clásicas.
¿Por qué si no que ocurre? No aprovechamos a nuestros grandes ejemplares
que disfruten de nuestras perdices, a la vez nosotros no disfrutamos de
las acciones pointer-perdiz y todo lo que hace ese encuentro
maravilloso, donde el ejemplar en su muestra a cabeza alta, dominante en
sus acciones de bloqueo, la guiada a strapi, o sea a golpes de espada, o
en filata, que parece atraído con un hilo invisible hacia la pieza.
¿Vemos esto? Creo que en muy pocas ocasiones o ninguna, algún día lo
lamentaremos.
Tenemos en nuestro país las
mejores corrientes de sangre del mundo, eso si lo tenemos claro, tengo
la seguridad que después de Europa es Argentina el país que mejor está
encaminado en cinofilia, solo nos falta un poco de audacia, y tratar de
probar que nos conviene para que nuestro querido pointer brille más, y
que siga siendo deseado por nuestros cinófilos y cazadores. La prueba
clásica es la que nos dará la oportunidad de ver un ejemplar mostrar,
durante su turno 3 o 4 acciones y comenzar a utilizar aquella frase tan
real que dice: “La cantidad de piezas hace la extensión de búsqueda”.
Después de un turno de un gran ejemplar en la categoría equivocada,
donde realizó un trabajo excelente a gran velocidad y extensísima
búsqueda y no tuvo encuentro, decimos: ¡Que bárbaro! ¡Qué fabuloso! ¿Qué
pasó?
¿No tuvo encuentro o dejó
perdiz en campo útil?, o corrió sin equilibrio cerebro-nariz y solamente
disfrutó de correr. En las pruebas vemos perros que corren con estilo de
raza, pero uno se da cuenta que corre arrebatadamente, confundiendo este
comportamiento con avidez y no es más que poco equilibrio. La avidez es
en cambio la gran pasión venatoria, medida por el equilibrio que le
permite también la atención y concentración que siempre un ejemplar en
carrera necesita para afrontar las situaciones difíciles, que es
encontrar una emanación, que lleva al perro a concluir con éxito su
trabajo.
¿Tomamos en cuenta a los
grandes ejemplares poco efectivos o nada efectivos? Creo que no y si
estos mismos compitieran en una categoría inferior en extensión de
búsqueda, hacia los laterales o sea la Clásica, ¿no tendrían la
posibilidad de concentrarse en la búsqueda de la caza y no salir a
simular la caza? Pienso que sí y no perderían todas las condiciones
naturales para lo que fueron creados o sea futuros reproductores para
muchos que buscando tener un pointer, puedan tener un hijo de éstos.
¿Hicimos un balance de los
últimos años quién fue el reproductor o vientre que más se destacó? O
solamente tenemos hijos de perros que han sido típicos, con gran
velocidad y estilo, que conocemos solo nosotros que somos un grupo
selecto de pocos para muchos, que esperan tener un descendiente de ese
ejemplar destacado por los jueces en distintas competencias, donde estos
resultados tendrían que ser publicados en revistas especializadas para
difundir la raza, que es la finalidad del Pointer Club Argentino.
Y finalmente, las
competencias ¿no deberían ser la exaltación de la caza y la demostración
de dotes consolidadas? El tiempo nos dará la respuesta a todos estos
interrogantes que nos planteamos ahora. ¿Es la clásica la prueba
correcta?
En el
Notipointer del 2004, en el escrito de ¿Porqué la Clásica no?
Hay un error, ya que falta la palabra
INDIVIDUAL en el comienzo de la nota, donde dice: la gran búsqueda
individual no existe en Europa.
EDUARDO DI FONZO