Artículos.  

 

 

Principal
El Defecto Genetico
Dientes por edad
El Estilo
Equipo de Cazadores
Porque la clasica no
Un dia
La intuicion
Comision Directiva
Europa
Lo que no....
El Olfato
exposicion de estructura
Dif Prueba GB y Clasica
Prueba clasica en pareja
Prueba Clasica Individual Libre
Prueba de caza practica individual
Se puede cazar con un perro de GB?
Ejemplares con  defectos
El Galope
Para tener en cuenta
Nutricion
Miembros Anteriores
Trabajo de un pointer
Distintos tipos de prueba
Que es un pointer
Poemas del Perro
Prueba de gran busqueda
Adiestramiento
El pointer y Yo
Prueba distintos paises
De la Alegria al Dolor
El Juez
Y ahora que?
La Velocidad

 

LO QUE NO TENDRÍA ....., LO QUE NO HARÍA .....

 

1)    Nunca cruzaría dos razas. Nunca podría hacerlo, es tirar el trabajo de cientos de años y faltarle el respeto a los que crearon las mismas. Toda raza tiene su standard y características propias, si cruzamos dos razas no tendríamos nada, o sea sería una parte de una y parte de la otra, según los genes dominantes, más las razas distintas que se utilizaron en el pasado para crear cada una de ellas y aparecerán genes dominantes o recesivos de sus ancestros, por ejemplo si cruzamos un pointer con un bretón (esto escuché que muchas personas lo han hecho) y nos gusta la muestra del pointer, ésta desaparecerá y si pensamos que el bretón va a salir con el pelo del pointer, puede ser todo lo contrario y esto no lo arreglaremos mas, degeneraríamos todas las razas que crucemos y llegaríamos al final con un perro sin pedigree, sin características de ninguna raza, es decir un bastardo.

2)       No tendría un perro con defectos graves. Porque estos se transmiten, son defectos genéticos, si hacemos una cría, estos defectos se transmitirían a los hijos o a los nietos. Nos afectaría a nosotros y a las personas que confían en esa línea de sangre. También estaríamos traicionando a gente apasionada e ilusionada con tener un buen perro. A estos ejemplares no hay que hacerle crías y quedemos bien con nuestra conciencia.

3)       Adiestrarlo solamente dándole velocidad. No podemos adiestrar a un ejemplar que solamente disfrute de correr, tenemos que comenzar despertándole el instinto de la caza, o sea que tenga contacto con la pluma (perdiz), de ésta forma despertará su interés por la misma y paulatinamente irá equilibrando el cerebro con el sentido del olfato, de esta forma estará preparado como para comenzar a cazar con seguridad, donde empezaremos a soltarlo y hacerle hacer los zigzag hasta tener amplios lacets hacia los laterales, realizando de ésta manera un recorrido en el campo con muy buena toma de terreno, sin dejar ninguna parte útil.

4)       Al perro no hay que cazarle de más. A todo ejemplar típico que comienza a cazar con todas las características de la raza, con muy buena muestra, con guiadas decididas a cabeza alta, si le cazamos mucho en cada jornada, nos encontraremos con un ejemplar totalmente efectivo pero que irá perdiendo toda su tipicidad y recurrirá a cualquier cosa para levantar la perdiz y sin darnos cuenta tendremos un ejemplar muy cazador que irá perdiendo sus características de raza, o sea su standard.

5)       Cazarle de menos. Cuando uno le caza poco a un ejemplar, a éste se le hace difícil resolver los problemas que se le van presentando con la perdiz que camina, que gira que se queda echada, todo esto es falta de practica por el poco contacto que tiene con la pieza, o sea que un ejemplar con muy poca perdiz, saldrá solamente a simular la caza y no en busca de ella.

6)       Tener un perro que sea bueno, pero que esté viejo. Esto si es que tenemos ejemplares nuevos, porque sin darnos cuenta vamos a ir sacando a los más jóvenes y dejando al perro grande en casa y diremos a nuestros amigos o compañeros que lo queremos mucho, pero no nos damos cuenta que ese perro está sufriendo cada vez que hacemos salidas al campo, porque percibe todos los preparativos que ha vivido durante muchos años, pero finalmente el que se queda en casa es él.

7)       No inscribir los nacimientos de los cachorros en su tiempo y forma. Porque no hacerlo es un engaño a la ilusión, toda persona y me incluyo, quiere tener toda la documentación perfecta, su nacimiento en fecha. Si uno adquiere un cachorro de tres meses, que realmente sea de tres meses y tener el certificado de origen, o sea el pedigree, que es toda su generalogía, sus padres, abuelos, etc.

8)       No tener una corriente de sangre definida. Durante toda mi trayectoria como cinófilo y cazador, he tenido los ejemplares que realmente me han hecho feliz y me han dado grandes satisfacciones, porque que interesante es cambiar de perro y que todos sean parecidos en la forma de correr, de mostrar la pieza, de aportar, de fácil adiestramiento y que entren dentro de la lógica del fenotipo (esto es sus formas) y el genotipo (esto es su sangre, realmente su standard).

9)       No tendría un ejemplar con egnogatismo. Esto es gravísimo, ya que el maxilar superior es mas largo que el maxilar inferior. Criar perros con este defecto, sería atrasar la raza, con esto retrocederíamos de tal forma, que tendríamos que comenzar de nuevo con nuevas corrientes de sangre.

10)    No tendría un pointer que no tenga cabeza convergente. La misma tiene que ser con ejes faciales convergentes, stop acentuado, no exagerado, con los ojos puestos de frente mirando hacia la punta de la trufa, con caña nasal larga. Digo esto porque todo ejemplar que pierde sus formas del tipo de la raza, pierde sus características.

11)    No tendría un ejemplar despigmentado. Ni en la trufa (nariz) ni en el borde de sus ojos o párpados, como tampoco en las almohadillas de sus pies, esto es muy grave,  tal es su gravedad que muchos grandes cinófilos han escrito muchas líneas de tinta, diciendo ¡ cuidado !, cuando hay gran despigmentación puede haber sangre extraña.

12)    Con anteriores derechos. Porque teniendo un ejemplar así, me encontraría con un mal galope, golpeando su cabeza en cada salto de su traslación, le daría fatiga, repercutiría en sus riñones y esto es muy difícil de corregir, llevaría dos o tres crías para poder lograr darle una buena angulación, o sea una excelente espalda, éste construido de esta manera, haría un desplazamiento correcto, fácil movimiento y llevaría en su galope la cabeza en línea dorsal.

13)    Un perro muy ladrador. Aunque sea bueno, porque esto es realmente una tara muy difícil de solucionar, puedo decir que es casi imposible, afectaría en el canil a los demás ejemplares, los alteraría y alguna llegaría a adquirir por contagio este defecto. Cuando viajamos a una cacería o competencia, al ir ladrando en forma persistente, no solo alteraría a los otros ejemplares, sino que a nosotros mismos. Lo ideal es sacarlo del grupo para que vuelva todo a su lógica normalidad.

14)    Un perro que apriete la pieza. Esto es un defecto grave y transmisible, aparte de romper la pieza, nos hará pasar una jornada de caza alterados y molestos.

15)    Un perro muy peleador. Esto es parecido al perro ladrador, nos tiene siempre preocupados y con temor de que lastime a otro ejemplar del grupo de caza, ya sea viajando, comiendo o en nuestro canil. Tendría también a otros ejemplares temerosos, sumisos, a los que les quitaría la alegría de cazar.

16)    Un ejemplar demasiado sumiso. Con un carácter así, nos llevaría mas tiempo del necesario para adiestrarlo, porque siempre estará con temor, no aceptará la voz de mando, la enseñanza se hará lenta y tendríamos que tratarlo con muchísimo cuidado, para no malograrlo y terminaría ocupando el tiempo de dos o más ejemplares.

17)    Nunca elegiría un cachorro con raquitismo. Sería un ejemplar que se criaría débil, con deformaciones de huesos, no lograría llegar a la altura que exige el standard, buscaría otro cachorro sano, alegre, dinámico, vivaz, etc.

18)    No tendría un ejemplar que no aporte la pieza. Trabajaría hasta lograr que la traiga. Nunca tuve ese problema porque siempre me preocupé y trabajé para que esto no suceda, siempre hay que motivarlo, achicarle la distancia después del disparo en la caída de la presa, porque imagino lo que debe sufrir un cazador cuando tiene un perro que no trae la pieza y la pierde en el campo. Muchas veces la culpa no es del perro, sino de su conductor (ver en mi página sobre adiestramiento y aporte).

19) No entrenaría en el mismo campo. Porque el ejemplar se adaptaría a ese mismo terreno y se acostumbraría de tal manera que cuando uno cambia de campo, algunos ejemplares van a encontrar la diferencia, por eso es aconsejable entrenar en distintos terrenos.

 

 
 

Principal | El Defecto Genetico | Dientes por edad | El Estilo | Equipo de Cazadores | Porque la clasica no | Un dia | La intuicion | Comision Directiva | Europa | Lo que no.... | El Olfato | exposicion de estructura | Dif Prueba GB y Clasica | Prueba clasica en pareja | Prueba Clasica Individual Libre | Prueba de caza practica individual | Se puede cazar con un perro de GB? | Ejemplares con  defectos | El Galope | Para tener en cuenta | Nutricion | Miembros Anteriores | Trabajo de un pointer | Distintos tipos de prueba | Que es un pointer | Poemas del Perro | Prueba de gran busqueda | Adiestramiento | El pointer y Yo | Prueba distintos paises | De la Alegria al Dolor | El Juez | Y ahora que? | La Velocidad

Este sitio se actualizó por última vez el 13 de Noviembre de 2006