EL OLFATO
El
olfato en un perro de caza es lo más importante, es el sentido
primordial que lo destaca de los perros comunes. Dada su agudeza y
selectividad, que a la vez aumenta la excelencia de los restantes
sentidos. Una idea mas acabada de lo que estoy diciendo es que todas las
razas no tienen el mismo poder olfativo, por ejemplo el número de
células olfativas que diferencian al perro pointer del hombre son las
siguientes: el pointer tiene un poder olfativo de 200 millones y el
hombre solamente de 5 millones. Un perro de caza con poco olfato, aunque
tenga otras cualidades extraordinarias no ha de servirle para nada al
cazador, como tampoco al que presenta en pruebas de campo.
El
perro registra como en un inmenso fichero o programa de una moderna
computadora, la emanación especial de cada emisor, de cada cosa que
presente una particularidad olfativa. El conocimiento a fondo del
pointer nos permite a menudo por la posición de su cuerpo, de su cola, o
de sus patas firmes en el suelo adivinar la pieza o animal que se halla
delante de él. Si la perdiz está echada, si le camina, si está cerca o
lejos, de ese imán de partículas odoríferas que es la nariz del perro.
A
continuación voy a detallar ejemplos para tomar en cuenta que benefician
o perjudican al perro.
LOS
VIENTOS:
Los vientos que afectan al olfato son los muy fuertes, estos hacen que
la emanación no venga suave y firme, porque la emanación es irregular,
se eleva, desciende, va de derecha a izquierda, al igual que si fuera
humo transportado por el aire, que lo mueve según sople el viento, de
esta forma puede llegar por ráfagas fuertes, que terminen por barrer
emanaciones, o sea las células odoríferas.
El
viento norte afecta al olfato y uno lo puede probar en un día de cacería
o en una competencia. Los perros o ejemplares terminarán la jornada sin
mucha efectividad y si lo consultamos con otros cazadores de ese mismo
día, opinarán lo mismo y los menos avezados estarán desconcertados y
dirán que ese día la culpa la tuvo el perro, y este se ha esforzado mas
que un día normal, lo mismo pasa con los días de viento sur, con
heladas, pero con la diferencia que llegando al mediodía, cuando el sol
ya calienta, hace que la emanación cambie totalmente, y favorezca al
ejemplar. En esos días de mucho frío, con heladas, hay que comenzar a
cazar después de las 9,30 hs. de la mañana, es la forma de no perder un
campo útil y dejar perdices atrás. Si en este mismo campo, volvieramos
al mediodía, levantaríamos piezas que no habríamos levantado a primera
hora por la impaciencia de cazar temprano. Jamás un conductor que
estuviera en una competencia largaría antes de esa hora. La distancia de
la muestra del perro sobre la perdiz, con estos vientos, desfavorables
será muy cerca.
Los
mejores vientos, que no traen problemas son Oeste, Sud Oeste, Nord Este,
Sud Este, siempre y cuando no sean muy fuertes, hablamos de vientos
suaves, sobre todo este último.
LA
PERDIZ MUERTA:
El cachorro hay veces que encuentra una perdiz muerta, que el adulto no
encontró. Los inexpertos creen que ese cachorro el día de mañana será
mejor que el adulto que tienen o han tenido, esto es un error, porque el
adulto como quiere seguir cazando deja de utilizar el sentido del olfato
y pierde momentáneamente el interés sobre esa perdiz muerta, que el
cazador insiste en que la encuentre, mientras que el cachorro como no
tiene la ansiedad de seguir cazando, continúa por naturaleza utilizando
todo el sentido del olfato, porque está olfateando todo tipo de olores
que encuentra en su camino.
Si uno
caza con un perro de competencia no tiene que hacer que busque la perdiz
muerta, si éste no la ha encontrado en el primer momento, porque se
acostumbrará a girar con la nariz en el suelo buscando la pieza y
adquirirá el defecto de detallar. Si este ejemplar estaría compitiendo
sería eliminado por detallar en demasía, porque pierde el ritmo
sostenido que tiene que mantener en su trabajo que apenas es de 10
minutos.
CAMPOS
ACCIDENTADOS:
En terrenos accidentados (quebrados) el perro captará la emanación de la
perdiz mas fácilmente subiendo que bajando. Cuando la pendiente es
pronunciada hará muestras a veces en la cima de la cuesta, su búsqueda
será cruzada a medio viento, donde la muestra sobre la perdiz será
perpendicularmente a la pendiente, porque el ejemplar buscará
favorecerse captando la emanación, realizando una muestra efectiva sobre
la pieza. Esta es la manera de conducir un ejemplar para un mejor
recorrido en un campo accidentado, sino el ejemplar hará todo por
instinto, buscará en forma natural para salir beneficiado en su
búsqueda, pero se alejará de su conductor, como ocurre cuando en los
terrenos llanos con viento de cola el ejemplar se adelantará en demasía,
o sea en profundidad y vendrá trabajando de frente a su conductor, pero
con el viento que lo beneficia, porque captará la emanación de frente.
Otro factor que perjudica al perro y lo puede afectar en su trabajo, es
el monte (arboleda) cuando se está cerca de éste, el viento cambia
totalmente, hay menos viento en la parte baja, cercana al suelo,
entonces al perro se le hace difícil tomar la emanación. Si está cazando
es perjudicado por todas estas anomalías del monte, se tendrá que
esforzar para sentir esas partículas odoríferas. Si es una competencia,
el juez tendrá que ser inteligente, conocedor del tema y cuando se
acerca el ejemplar al monte, tiene que suspender el turno y buscar de
beneficiar al ejemplar, llevándolo a un terreno normal, y así completar
su turno.
DIAS DE
LLUVIA:
En los dias de llovizna o lluvia, la emanación es perfecta, siempre y
cuando no sea a primera hora o última hora. Al perro lo favorece en su
olfato el terreno húmedo, saliendo el sol o no, el perro se afirma mas y
a la vez afina su olfato. También cuando uno está cazando o en una
competencia y el tiempo cambia comenzando a llover con gotas gruesas,
las perdices se ponen todas en movimiento llamándose (como se dice
comúnmente pipiando), esto también favorece al perro, pero se corre el
riesgo de que al estar todas en movimiento, algunas vuelen solas. Hay
campos, que después de la lluvia se poblan de perdices, parecería que
estas se agregan al mismo, esto hace que el perro sea más efectivo en su
olfato. Pongo como ejemplo un campo en la Localidad de Canning, donde se
realizaban competencias, en los días con buen clima, las competencias
eran normales, pero después de una lluvia todo cambiaba, los perros
lograban grandes actuaciones y alcanzaban calificaciones excelentes. El
comportamiento de las perdices coloradas (cazarlas está prohibido) en
esos días nublados en que ya está para llover es el de arrimarse hacia
sus dormideros llamándose, esto favorece el olfato del perro de la misma
forma que con las perdices chicas.
Tomemos en cuenta que cuando hablamos de lluvias, éstas no tienen que
ser torrenciales, sino suaves o lloviznas, aunque sean continuas.
EN QUE
MOMENTO DEL AÑO NO SE EJERCITA EL OLFATO DEL PERRO:
En verano se varea al perro totalmente distinto que en invierno, por
ejemplo si un perro ya sabe cazar o sea para y trae (muestra y aporta)
ya no tiene mas nada que aprender, solamente hay que sacarlo a corregir
errores o faltas de adiestramiento. Buscamos un campo que no tenga
perdices y lo hacemos trabajar siempre de frente al viento, para
terminar de adiestrarlo, al no haber perdices, el perro no se altera y
comprenderá todo lo que nosotros pretendemos de él, así cuando llegue la
época de cazar, no hará cosas que compliquen esos días de cacería
maravillosos, y a la vez nosotros terminemos la jornada cansados y
alterados.
Volviendo al verano, si uno tomase en cuenta lo anteriormente dicho y
hace lo contrario, o sea levantar perdices, cuando estas están a un 30%
de su emanación, el perro puede adquirir defectos como ser bajar la
cabeza, hacer guiadas largas (seguimiento), mover la cola, etc, esto es
cambiar todo por nada. Cuando estemos mas cerca de la temporada y el
tiempo esté frío, paulatinamente comenzaremos a trabajar con la perdiz,
la cual estará con el total de su emanación, dándole seguridad al
ejemplar que está a punto para comenzar la temporada de caza. Si es un
ejemplar de competencia también estará listo para enfrentar las mismas,
si en cambio es un cachorro, hay que entrenarlo totalmente distinto (ver
en el artículo Adiestramiento).
CAUSAS
QUE DISMINUYEN EL OLFATO DEL PERRO:
Uno de los motivos que afecta al olfato es el moquillo (distemper). Los
cachorros y perros adultos que lo han padecido, en algunos casos quedan
inutilizados sus poderes olfativos. Es una enfermedad que puede dejar
secuelas a la actividad sensorial del perro y puede llegar a invadir la
parte cerebral. Dicha enfermedad tiene tal gravedad que al atacar al
aparato olfativo puede llegar a ser el principio de “Anosmia” o sea
falta total del olfato.
OTRAS
CAUSAS QUE AFECTAN SON:
1) Perros que duerman en cuchas junto a jaulas de corrales, o sea
conejos, gallinas, etc., de los cuales se desprenden emanaciones muy
fuertes, amoniacales, que afectan las papilas olfativas del perro. 2)
Perros que habiten en caniles y éstos sean lavados con detergentes
fuertes o con productos ácidos no muy rebajados con agua. 3) Perro
nacido y criado en centros poblados sin salidas al campo o que vive en
garajes permanentemente.
ALAMBRADO:
Cuando se acerca el ejemplar al alambrado, hay que tener cuidado porque
puede empezar a mirar para pasar al otro campo y en ese momento
utilizando el sentido de la vista, puede cometer errores como el de
atropellar alguna perdiz o dejarla atrás, esto es muy grave porque deja
de utilizar el sentido del olfato por el solo hecho de distraerse
mirando hacia delante. Si sucede en una competencia puede perder una
prueba donde no había cometido errores. Cuando juzgo y faltan pocos
metros para llegar al alambrado, hago atar al ejemplar y pasamos al otro
campo, donde terminará su turno sin ningún impedimento, ni distracción
alguna. Si esto nos sucede cazando, tenemos que estar atentos porque el
perro deja de utilizar el sentido del olfato, puede dejar perdices atrás
o llevárselas por delante. Si estamos cazando con un perro con mucha
experiencia, no cometerá los errores explicados anteriormente.
CUANDO
EL CACHORRO SALE AL CAMPO:
Comienza a querer cazar todo lo que es pluma o pelo, a medida que el
cazador dispara únicamente a la perdiz, el ejemplar irá seleccionando y
analizando con el sentido del olfato solamente sobre la perdiz, dejando
de interesarle todas las demás emanaciones. Pero cuidado que al comienzo
el perro joven entre pelo y pluma, le interesa pelo, o sea hasta que
entienda que el cazador solamente quiere la perdiz y no la liebre.
Porqué digo esto, si utiliza el sentido del olfato sobre la liebre, ésta
estando en movimiento, hará que el perro haga muestras en blanco dejando
perdices atrás en campo útil. Lo que tiene que hacer el conductor o
cazador, es trabajar sobre esto (ver en el artículo Adiestramiento).