DE LA ALEGRÍA AL DOLOR
Que
pena..... yo había preparado un perro Pointer con toda la ilusión que
ponemos todos los cinofilos y cazadores, este se llamaba ¨Celin de la
Victoria¨, era hijo de ¨Lince de Jel¨ y de una perra que me había
prestado Jorge Blanco, por intermedio de Emilio Romani, de gran
genealogía se llamaba ¨Sporting Sonia¨, hermana de ¨Sporting Sol¨, era
un toque consanguíneo perfecto, todo lo que yo esperaba de esa cría
salió. ¨Celin¨ era un ejemplar con muestras estilísticas, bien en alto y
con una definición perfecta, con gran cerebro, prácticamente no cometía
errores. Lo presente solamente tres veces y figuré en las tres,
trabaje mucho con él para lograr un cuarteo y toma de terreno de primer
orden, tenia la velocidad justa y un futuro extraordinario.
Un
dia hay una prueba en chaco llamada “Fiesta Nacional del Pointer” todo
era de maravilla, yo viaje con mi amigo Hugo Caprioli en su rural falcon,
con gran entusiasmo me comentaba que ese dia estrenaba el trailer nuevo
con mucha comodidad para los perros, me contagió su alegría y partimos
de Buenos Aires hacia Chaco, viajamos muy bien, nos encontramos con
varios amigos de P.C.A. en el camino y después de andar varias horas
llegamos a la ciudad de Reconquista, para luego seguir a la ciudad
vecina de San Martín donde se realizaría la competencia, en este pueblo
había una cantidad importante de cinófilos y cazadores amantes de los
Pointers, almorzamos y luego fuimos a revisar el campo donde se haría la
prueba, por la noche cenamos todos juntos esperando el dia siguiente con
gran expectativa e ilusión de hacer un buen trabajo con nuestros
ejemplares y llegar a lograr un triunfo. Yo presentaba a ¨Huri del
Cerro¨, ¨Celin de la Victoria¨ y ¨Mak de Valantayn¨; Llego el momento
esperado Gano la prueba principal con ¨Huri del Cerro¨ y segundo se
ubica ¨Celin de la Victoria¨, yo habia concretado mi objetivo, mis
ejemplares habian hecho un trabajo digno de la raza Pointer, que más
podia pedir.
Todo
hasta ese momento era alegrías, bromas, anécdotas, realmente la
habíamos pasado muy bien, y llegó la hora de regresar, dijimos con
Hugo, vamos con tiempo y tranquilos, el viaje de regreso siempre nos
resulta mas largo a todos. En la vida hay que vivir los momentos de
grandes satisfacciones, aprovechar hasta el último minuto guardando todo
lo vivido en nuestra mente y en nuestro corazón, que será lo que
transmitiremos a otros cinofilos y cazadores en el futuro para
recordarlo y vivirlo nuevamente, cuando faltaban unos 200 Kms. para
llegar a Santa Fé dijimos, porque no entramos a una calle cualquiera y
le damos de comer a los perros, ya prácticamente era el anochecer,
entramos unos 500 mts. y bajamos todos los perros para que hagan sus
necesidades y darles su correspondiente comida, así lo hicimos pero
Celín cuando comía era muy gruñón y capaz de pelear, por ese motivo
cuando los demás perros terminaron de comer, a Celín le puse una lata
con comida en su compartimiento del trailer. Luego arrancamos y nos
encaminamos hacia la ruta por la calle de tierra, cuando llegamos a la
misma, venía un camión grande con las luces altas, pensamos que lo menos
peligroso era dejarlo pasar, esa última parte de la calle era muy
despareja. Tomamos la ruta para llegar a Santa Fé, cruzamos la ciudad,
nos pasa un taxi tocando bocina, donde nos alerta que llevamos una
puerta abierta del trailer, allí comienza la odisea y el sufrimiento,
todo se me cayó encima, paramos el coche y comencé a correr hacia atrás
a los gritos, preguntando si alguien había visto un perro pointer.
Después de varias cuadras, una persona me indica que me dirija a la
parada de taxis, fui, hablé con todos ellos ofreciéndoles una
compensación importante de dinero para encontrar al perro que faltaba,
éste era Celín de la Victoria, todos se interesaron y comenzaron la
búsqueda, pero Hugo y Yo pasamos toda la noche en la parada. Mientras
esperábamos llamé por teléfono a mi amigo Raúl Bertolini, delegado del
PCA en Santa Fé en ese momento, contándole todo lo que había sucedido.
Al día siguiente después que le comenté que no había tenido éxito, el se
ocupó de poner avisos en radio y televisión donde ofrece una recompensa
importante. Yo espero un día más en Buenos Aires y es ahí cuando me doy
cuenta que el recipiente con la comida estaba intacto, en ese momento
hago un análisis de todo lo sucedido, Celín se había bajado al llegar a
la ruta, en la parte despareja del camino de tierra, que fué lo que hizo
que se partieran las partes de las bisagras, porque estaban mal o
quemadas, recordemos que el trailer era nuevo, o sea que se abrió al
revés. Después de hablar telefónicamente con mi amigo Bertolini, vuelvo
a Santa Fé, paso a buscarlo por su casa y nos vamos 200 kilómetros
hacia el lugar donde habíamos dado de comer a los perros. Durante el
trayecto, donde veíamos un puesto de campo sobre la ruta, entrábamos y
preguntábamos si habían visto un pointer, pero lo curioso es que la
gente nos preguntaba si éramos nosotros los del aviso de radio y
televisión. Que importante había sido el trabajo de Raúl, resumiendo,
llegamos al lugar, miré a mi alrededor y comencé a sentir el dolor de
haber perdido a ese noble pointer y recordé todas las satisfacciones que
me había dado. Celin era un ejemplar tan dócil que cuando hacía el junto
(es cuando el perro camina al lado de su conductor sin atarlo) él iba
mordiéndome cariñosamente los dedos de mi mano, todos los que aman a los
perros comprenderán el valor importante que les damos a pequeñas o
grandes acciones que ellos nos brindan. Volviendo por la ruta hacia
Santa Fé, cuando ya habíamos recorrido 35 kms. Vemos al costado del
camino un pointer muerto, en ese momento todo se me derrumbó, bajé del
auto junto con Raúl y realmente era Celin, lo lloré con todo sentimiento
y dolor, hubiese preferido no encontrarlo y que alguien lo tuviese y lo
hiciera cazar, porque el había nacido como todos los pointers para la
caza. Lo que me marcó hasta el día de hoy es que él siguió las luces que
se alejaban en dirección a Santa fé, y yo en ese auto que se alejaba
abandonándolo. ¿Algún día me olvidaré de ese noble pointer que se
llamaba Celin de la Victoria?.