ESTE ARTICULO PUEDE SER UTILIZADO PARA
CUALQUIER RAZA DE CAZA
PARA
EL ADIESTRAMIENTO HAY QUE TENER: TACTO, PACIENCIA, COMPRENSION Y
PSICOLOGIA AL PERRO
EL
PATIO:
Lo que
hay que hacer siempre es: ganarse el cariño del cachorro, con mucho
manoseo hacerle perder todo temor al amo, de ésta forma se irá
entregando a medida que va creciendo, algunos aconsejan jugar con una
cañita con una pluma en la punta del hilo para hacerlo mostrar, pero
yo pienso que esto es contraproducente porque el cachorro se va a
acostumbrar a utilizar el sentido de la vista y aunque resulte
simpático puede llegar a ser con el tiempo un perro impresionable, o
sea en las primeras salidas al campo todo lo que se le mueva le
llamará demasiado la atención.
Para enseñarle a traer tiene que ser una pelotita hecha con pluma y no
abusar de ésto reiteradas veces, siempre
hay que dejarlo al cachorro con ganas, nunca cansarlo. Lo ideal es
trabajar en nuestra propia casa con una codorniz, hacerlo traer,
escondersela para que la encuentre, de
ésta manera haciéndole hacer éste ejercicio utilizará el sentido del
olfato y tendrá contacto directo con una pieza caliente semejante a la
perdiz, se le hará aletear cosa que hará que en el vuelo de la perdiz
en el campo no encuentre diferencia.
He
escuchado en distintas oportunidades comentarios de personas que han
tenido en su casa una perdiz en la heladera y con ésta le han enseñado
al cachorro a traer, nunca hay que hacer esto porque cuando vaya al
campo y se encuentre con que tiene que traer una perdiz recién muerta
y caliente, encontrará la gran diferencia y corre el riesgo de no
traerla, tampoco hay que enseñarle con una perdiz
despanzada.
Acostumbrarlo también sin exceso al silbato llamándolo en el momento
de la comida o en otras oportunidades. Las palabras para tratar al
cachorro tienen que ser pocas, por ejemplo “no”, “muy bien”, y cuando
se lo castiga para que vaya tomando obediencia y respeto, lo
aconsejable es un diario doblado para que no lo lastime.
CACHORRO AL CAMPO:
Siempre conviene sacarlo con un perro adulto que sea
yá cazador, de ésta forma no temerá a todo
lo que hay en el campo (animales, alambrado, etc).
Porque al comienzo todo le llamará la atención y todo puede
perjudicarlo por la diferencia tan grande que hay con su casa y todas
sus costumbres. Al salir junto a un perro adulto, el correrá confiado
porque su compañero le dará seguridad y confianza, conviene en la
primer salida no hacerle escuchar disparos, en la segunda o tercer
salida se le puede hacer escuchar disparos, pero con cuidado, porque
éste es el momento mas dificil del
cachorro, tiene que ser con un calibre chico y a distancia, siempre
que vaya corriendo con el perro adulto, al ver que a su compañero no
le llama la atención, se confiará y de ésta manera superará este
momento dificil. Tomemos en cuenta que
tanto el perro sumiso, como el nervioso corren el mismo riesgo de
asustarse en ésta primera salida, sino se toma en cuenta todo lo dicho
anteriormente.
AL CAMPO: COMO CAZAR
En la
primera salida a cazar hay que tener al perro preparado, o sea
desparasitado y entrenado, tomemos en cuenta que el perro al comienzo
de una cacería saldrá con su pasión devorante, su ansiedad y su fuerza
a recorrer el campo, se desgastará por su alteración en pocos minutos
y estaremos amargados toda la jornada.
Lo
primero que tenemos que hacer es lo siguiente: llevar una correa con
dos mosquetones, uno en cada punta, enganchamos al perro en el
alambrado o donde se pueda, él quedará quieto, pasaremos al lugar de
caza caminando con el perro, con la trilla y diciendo en forma
continua “quieto”, “quieto”, dando tirones seguidos de la
correa.
Cuando estamos yá para empezar a cazar,
soltaremos al ejemplar con el viento de frente, para facilitarle toda
la ventaja de sentir la emanación que viene hacia el perro, nunca
largar con el viento de cola porque el perro se irá en profundidad y
él solo por su cuenta tomará el viento de frente hacia su conductor,
dejando campo útil sin recorrer. Cuando lleguemos al fondo del campo
vendremos cazando a medio viento, que es venir caminando cruzado, o
sea el ejemplar hará de ésta manera un cuarteo de un lado mas corto
que del otro, de ésta forma tomaremos realmente medio viento.
LA
MUESTRA:
Cuando
el perro se pone en muestra hay que llegar a él con un “quieto” o “chist”
y pasar suavemente la mano por el dorso serenándolo, de ésta manera
disfrutará de la emanación que toma de la perdiz, ésta es una forma
sumamente importante para que el perro que está en muestra lejos de su
conductor, siempre espere y le dé tiempo de llegar junto a él para
definir correctamente. En algunos casos que el perro no espera, hay
que atarle una correa de naylon de 10 a 15
mts., nos acercamos al perro en muestra
pisando la correa y emplearemos el mismo sistema para serenarlo.
EL
APORTE: (COBRO)
Cuando estamos cazando con
un perro nuevo, después de abatir la pieza, cuando el ejemplar va en
busca de ella para traerla, hay que achicar la distancia, o sea
caminar a espalda del perro y en diagonal, cosa que cuando el perro
girando trae la perdiz, nos encontrará cerca y caminando, esa es la
forma correcta de que el perro nunca deje de traer, porque además lo
estaremos incentivando con el “muy bien” , “dame” “dame”, en ése
instante no le sacaremos la perdiz de la boca, sino que lo estaremos
festejando con caricias en las orejas y en la garganta, después le
pediremos la pieza, en caso de que el ejemplar no la suelte, le
apretaremos una de las patas con nuestro pié y en forma simultánea le
diremos con voz firme “dame”, después le limpiaremos la boca
quitándole todas las plumas, porque pensemos que si en cada perdiz, no
le sacamos las plumas y el perro las traga, multiplicadas por la
cantidad de piezas que cazamos ése día, las tendrá todas en su
estómago, cosa que le molestará y dejará de traer. Cuando el ejemplar
no encuentra la pieza y por su pasión quiere seguir trabajando, en el
lugar donde cayó la perdiz, cuando el conductor crea que para el perro
es imposible encontrarla, hay que tomar del saco de cazador una y
dejarla en el piso, en el mismo lugar en que el perro buscaba la pieza
abatida, de ésta forma tendrá éxito por el encuentro y en las
siguientes insistirá en encontrarlas.
CASTIGO:
El
castigo para que respete siempre tiene que hacerse con tirones de
correa fuertes, con voz de mando firme y tajante “quieto” “quieto”
, “nooo....” “nooo....”.
Nunca se le pega al perro ni con los pies ni con las manos, porque
cuando el perro vuelve de frente al conductor se encuentra con las
manos y los pies esperándolo, si lo hubiéramos castigado con las manos
o con los pies no vendría hacia nosotros, giraría alrededor nuestro,
esto nos haría perder tiempo y el ejemplar nos tendría demasiado
temor. Tampoco se castiga en demasía dentro del campo, que es el lugar
donde tiene que cazar y estar concentrado, porque no nos olvidemos que
el cerebro es el que manda al sentido del olfato.
Reprenderlo y un castigo a tiempo y en el momento justo, sería la
forma perfecta de respetar a su amo, un suave golpe es un castigo,
varios golpes es un desahogo personal.
CUARTEO
Después
de la primer temporada de caza se realizará un trabajo de
adiestramiento, para que el ejemplar haga un cuarteo perfecto, con muy
buena toma de terreno, con obediencia y logrando un buen recorrido en
el campo.
Procediéndo
gradualmente buscaremos un lugar en un campo donde haya poca perdiz o
nada, esto es una forma de que el ejemplar no se altere por su pasión
venatoria y que tome en cuenta solamente al conductor. Lo haremos
siempre con el viento de frente.
Hay que
caminar en pequeños zig-zag,
dándole la espalda hacia la parte inversa de donde el ejemplar viene
en carrera, de ésta forma iremos formando pequeños lazos y
recorriéndo el terreno indicado.
En
los lacets cuando el perro tiende a girar
se levantará el brazo con pequeños movimientos, tocando el silbato
(chato tipo fido) simultáneamente, o sea
si el perro gira de derecha hacia izquierda, moveremos el brazo
derecho hacia la izquierda, y si gira de izquierda a derecha,
levantaremos el brazo izquierdo hacia la derecha. De ésta forma el
ejemplar nos tomará como eje de referencia y haciéndolo reiteradamente
se sentirá cómodo y realizará un buen trabajo. Cuando lo tenemos que
detener, levantaremos el brazo sin movimiento, firme y lo llamaremos
con el silbato fuerte (el de respeto) o sea tipo fox 40. Lo
detendremos, el perro vendrá hacia el conductor, lo engancharemos con
la trilla y caminaremos siempre con el perro atado de 20 a 30
mts., lo soltamos y volvemos a repetir 3 o
4 lacet, lo llamaremos y seguiremos así
reiteradas veces. El mismo tendrá de ésta forma un ejercicio continuo
de adiestramiento y una entrega total al amo o conductor.
PARA
TENER EN CUENTA:
Cuando llega el ejemplar por primera vez al campo se presenta éste
problema: son cuatro cosas que hay que tomar en cuenta: Pelo, pluma,
campo y hombre. De pelo a pluma el perro eligirá
siempre pelo o sea liebre antes que la perdiz, que es pluma, y del
campo al hombre eligirá el campo, porque
nació para el campo y éste es el momento dificil
en que la pasión lo dominará alejándose totalmente. Esto hay que
revertirlo con inteligencia, de pelo a pluma tiene que ser pluma y de
campo a hombre, tiene que ser hombre y así estaremos
iniciándo un perro que será obediente,
porque tendrá el adiestramiento adecuado para cazar en el campo
obedeciéndo al hombre y cazando perdices y
termina así de cuatro cosas a dos.
CUANDO SE CANSA
¿ QUE PASA?
Cuando el cazador nota que después de horas de trabajo el ejemplar
está cansado, es aconsejable dejar de cazar con el mismo, porque ¿ que
es lo que suele pasar?. Es posible que
comienze a cometer errores que con el
tiempo serán defectos, o sea aportará la
perdiz de mala gana, la dejará en el camino, comenzará a apretarla,
hará la muestra a desgano sin la distancia suficiente y dejará
perdices atrás.
COMO SE
LE DA DE TOMAR AGUA:
Conviene cada vez que uno vuelva de sus cortas o largas caminatas por
el campo cazando, esperar que el ejemplar se serene para darle agua,
porque si no tomará de mas y al llegar al
final del día se sentirá lleno y pesado. Lo aconsejable es que tome
poco, lo justo y si es posible con glucosa.
LA
LIEBRE:
Para
que el perro no corra la liebre, que es lo que mas le apasiona, lo
aconsejable es matar una liebre y con ésta castigarlo varias veces
repitiéndole “nooo” “nooo”.
Cuando termina la recorrida de caza y el perro está atado al
alambrado, o algún otro lado, en ese momento que está
distrído volver a tirarle con la liebre
muerta repitiéndo el “nooo....”
“nooo....”
Se
dá por entendido que el castigo deberá ser
suave.
EL DOWN:
(HACER HECHAR AL PERRO)
Como respeto al vuelo, no hay que hacerlo jamás, porque el perro
después tiende a echarse y en el pointer es un defecto grave.
CUAL ES
EL VIENTO QUE AFECTA EL TRABAJO DEL PERRO:
Por
la experiencia de años he comprobado que con el viento norte, el
trabajo de nuestros ejemplares no es el mismo, como también con el
viento sur en días de mucha helada o demasiado frío. Con el viento
norte nos vamos a encontrar con un ejemplar inseguro, que nos llamará
la atención el cambio en sus actitudes, comparado con otros días de
caza. En cambio con el viento sur, el ejemplar empezará a trabajar
confiado, sin errores de media mañana hacia delante cuando sale el sol
y la temperatura comienza a elevarse, ahí nos encontraremos con un
ejemplar favorecido por el cambio climático de ése día de caza.
COMO
HACER PARA QUE EL PERRO NO VAYA CON EL COMPAÑERO DE CAZA:
Cuando se sale a cazar con perros nuevos, hay que tener cuidado que no
se vaya con nuestro compañero de caza. En éstos
casos hay que ponerse de acuerdo y cuando el ejemplar se va hacia
alguno de los otros cazadores, éste deberá echarlo de mala manera y en
forma firme, para que vuelva a su conductor. Al llegar lo
acariciaremos y le haremos fiesta, siempre con el “muy bien” “muy
bien”. Es la forma de cazar cada uno con su perro, porque éste no irá
jamas con el compañero de caza por el
castigo recibido.