LA
INTUICIÓN
Estamos de
acuerdo en que la intuición en la caza es un 6º sentido, que sumado a
los otros los exalta y afina, aumentando su excelencia y que al igual
que el perro, el hombre que es buen cazador, a veces afina al máximo la
intuición al medio silvestre, pero en el perro ocurre casi a diario, si
tenemos paciencia de observar un poco sus reacciones tiene no solo
inteligencia, sino algo mas, intuición psíquica.
El olfato
del perro y especialmente del pointer es casi milagroso, pero no debe
confundirse con su intuición psíquica, que para nosotros sin duda existe
y en buena dosis.
Volviendo
al pointer, muchos de quienes leen estas páginas, que además de
cinófilos son cazadores, saben que muchas veces el perro presiente la
existencia de una segunda perdiz cuando recibe plenamente la emanación
de la primera, sobre la que tiene puesta todos sus sentidos. La segunda
la intuye, la presiente. Y lo hace de la misma manera en que nosotros
mismos nos hacemos intuitivos cuando pasamos unos días a pleno monte.
Muchas veces presentimos el animal antes de verlo con nuestro sentido de
la vista, o que lo haya detectado nuestro olfato por su fuerte olor.
El perro,
que si bien ayudado por la sutileza de sus sentidos, pone en práctica un
sexto sentido que lo hace mas avisado, algo que le hace adivinar antes
que suceda un hecho, ya sea grato o desdichado, como la muerte, por
ejemplo. Sin embargo, cuando el perro muere, no sabe que se muere,
porque racionalmente ignora la existencia de la vida y la muerte. A lo
sumo presiente que no habrá de ver mas a su amo y tarda en exhalar su
último aliento antes de verlo por última vez, pero ignora la existencia
de la muerte, que es la nada.
En una
oportunidad me sucedió en forma personal con un ejemplar grande de mi
propiedad, el cual tenía desde los 45 días de vida. Fue un día
cualquiera, yo tenía varios ejemplares en el canil que estaba a varios
kilómetros de mi casa, cuando yo me retiraba del mismo, éste pointer
llamado Din, con sus trece años, estuvo jugueteando conmigo y cuando va
hacia su casilla, lanzó unos pequeños ladridos, fue una especie de
ronquido, cuando me retiro con mi automóvil del lugar, y había hecho
unos 500 metros, me vuelvo porque presentí por su actitud, que algo
pasaba y fue muy triste el regreso, cuando llego a verlo ya estaba
muriendo. Jamás lo olvidaré, fue la despedida de él hacia mí, su amo.
Cuando
muere el amo, el perro cualquiera sea su raza, no se retira del lugar
donde está el cuerpo inerte de su amo. Ha ocurrido que hubo perros que
han estado en las cercanías del velatorio y algunos los han acompañado
hasta donde se les dá cristiana sepultura, ha habido casos que éste
noble animal no regresó jamás a la casa de su amo.
¿Porqué
intuye cuando una persona le teme? Ha ocurrido y ocurrirá diariamente,
que una persona que camina por una vereda y en la vereda de enfrente hay
uno o dos perros, éstos se cruzan porque perciben el temor de dicha
persona aunque no le hagan daño alguno.
¿Porqué
intuye la hora de la comida? Esto lo vivimos a diario todas las personas
que tenemos perros, si le damos a una determinada hora su comida, él
estará atento y alterado minutos antes de esa hora y va a ser imposible
cambiarle el horario sin que nos moleste, en los cachorritos, después de
los 20 días cuando comenzamos a darle de comer 3 o 4 veces al día, jamás
podríamos saltearle una comida, lo harían notar insistentemente. Por eso
hay personas que hacen una cría creyendo que es muy simpático tener 6 o
7 cachorritos y se llevan la sorpresa de que éstos le alteran el orden
de su vida.
A todos
los cazadores nos ocurre lo mismo, cuando comenzamos a preparar los
elementos de caza, vemos al perro intuir que vamos de cacería, ellos se
alteran pero no se equivocan, siempre pienso en el que se queda en casa,
que generalmente es el perro viejo. En mi caso personal y creo que esto
puede ocurrir a otros, durante la semana enciendo las luces de mi casa a
cualquier hora de la madrugada y ellos duermen, pero cuando llega el día
sábado, que es el día de cacería, enciendo las luces y mis pointers se
alteran comenzando a ladrar, intuyendo que llegó el día y la hora de
salir de caza.
La
presencia del agua: Muchas veces cuando estamos cazando en esos días de
calor, hay momentos que el ejemplar intuye el agua, en algunas
oportunidades se aleja y vemos a la distancia un molino o bebedero y nos
preguntamos como logran el sentido maravilloso o milagroso de intuir
donde encontrar el agua que necesitan.
¿Porqué
intuyen la caza? Hay ejemplares que saben donde están las perdices
dentro de un amplio campo, muchas veces ha ocurrido que el ejemplar se
aleja para uno de los lados, se pone en muestra y comenzamos a cazar en
ése sector elegido por él. Esto me ha ocurrido muchas veces, inclusive
en pruebas de campo donde hemos tenido que ir hacia atrás y comenzar de
nuevo para alejarlo del sector de las perdices, por eso es aconsejable
si esto sucede en una competencia, cambiarlo totalmente del lugar.
Siempre se dice entre los cazadores mas avezados, seguilo a él que es el
que sabe, esto lo dice por lo general el cazador que tiene gran
experiencia.
Sentido de
Orientación: Es magnífica la intuición del perro que pese a estar a gran
distancia de su hogar, se orienta y regresa al mismo aunque hayan pasado
varios días, se sabe de perros que se han perdido o los han abandonado,
pero su intuición los lleva de regreso a su hogar. Ha pasado y pasará
que cazando, un ejemplar nuevo o ya experimentado, corriendo quizás
detrás de una liebre, se ha perdido momentáneamente, el cazador siempre
tiene que quedarse en el lugar que estaba, porque el perro la mayoría de
las veces, vuelve al lugar desde el cual partió.
¿Cómo
intuye la presencia de un extraño? Muchas veces el perro está durmiendo
y se sobresalta porque se acerca una persona extraña. Ha sucedido que en
nuestra propia casa entra una persona para él desconocida, se alarma y
ladra en forma totalmente distinta a la habitual, como señalando que hay
peligro.
¿Cómo
intuye la diferencia del dueño con el adiestrador? Lo del ejemplar es
simple, si el dueño no tiene voz de mando, el perro será feliz, le
aceptará la comida, la convivencia diaria, el cariño, sus caricias, sus
juegos, pero él por intuición obedecerá al adiestrador, que es el que
tiene voz de mando, mano dura y se adaptará a todo lo que éste le
ordene. Como ejemplo hubo casos que en competencias de pointer, el dueño
de ejemplares excelentes, presentaba a un ejemplar y éste se iba de
mano, corría la perdiz a fondo, no obedecía al silbato, y en cambio al
adiestrador le obedecía todo perfectamente, o sea que realizaba un
trabajo donde mostraba todas sus condiciones naturales.