






|
|
Esta nota fue extraída de la
revista “Aire y Sol” del año 1976, fué una de las mas grandes satisfacciones
en mi vida cinófila, porque fué realmente en la época de oro del Pointer
Club Argentino, donde participaron en esa jornada, Brasil, Uruguay, Chile y
Argentina. Se redujo el tiempo de la competencia por la gran cantidad de
competidores. Quiero compartir con todos los que visitan mi página, para
algunos recordarlo, y para otros jóvenes cinófilos que sirva como incentivo
para que un día puedan competir y disfrutar de la raza pointer
Copa Sudamericana y Prueba Internacional del Pointer Club.
EL VERDADERO
GANADOR
En el número anterior,
en los epígrafes correspondientes a la nota de la importante prueba el
Pointer Club Argentino celebrada en Cañuelas, no quedaron consignados con la
suficiente claridad, los resultados del evento. Para subsanarlo
entrevistamos a
Eduardo Di Fonzo, expositor y
guía de los ejemplares más exitosos de la muestra, entre ellos,
“Mak de Valantayn” ,
ganador de la prueba Internacional.
Desde
que se inició como expositor, hace más de seis años,
Eduardo Oscar Di Fonzo,
un verdadero apasionado por los pointers, figuró en mas de 50 oportunidades
en los primeros puestos de competencias nacionales e internacionales. Fue
ganador en la Prueba Internacional de Chile y en dos oportunidades
consecutivas, en la Prueba Internacional de Uruguay, en 1974 con
Hada de Daniels
y en 1975 con Boy del Vincio,
obteniendo además en dicha ocasión el tercer puesto y cuarto puesto con
Lince de Jel
y
Mak de Valantayn.
Pero sin duda, el lauro más importante ha sido la Copa Sudamericana
llevada a cabo en Cañuelas, no solo porque sus animales se destacaron pese a
las desfavorables condiciones climáticas, sino porque prácticamente hicieron
“tabla Rasa” en ambas jornadas. El sábado,
Din de Valantayn,
primer y único Campeón
Internacional de Trabajo,
padre de Mak, fue consagrado como el
mejor ejemplar
de la Copa Sudamericana. Este magnifico animal, un verdadero campeón, fue
seis veces consecutivas
integrante del Equipo Argentino, récord hasta ahora inigualado. El domingo,
en la Prueba Internacional y sobre 36 ejemplares participantes,
Mak de Valantayn
resultó
primero excelente,
lauro al que aspira, obviamente, todo expositor; en tanto,
Boy del Vincio
se ubicó tercero. Con solo dos años y medio de edad,
Mak de Valantayn
resultó ganador de varias pruebas y ya integró el Equipo Argentino en dos
oportunidades. Di Fonzo, que no puede ocultar su predilección por este joven
ejemplar, señala que lo considera como uno de los pointers más típicos del
momento, por su temperamento, su fibra. El expositor también comenta que fue
el animal que más trabajo le dio adiestrar, desde que se dedica a la
actividad, precisamente por el temperamento de Mak.
“Quizá por eso lo deje un poco suelto,
porque cuando lo veo a él corriendo, libre y felíz, disfruto realmente lo
que es un pointer. Es como si Mak, en esos momentos, representara a la raza,
su fibra, su instinto, su elegancia al mostrar”.
PERSEVERANCIA ES EL SECRETO
Siendo Di Fonzo un expositor habituado al éxito, cabía preguntarle
sobre “su” método de entrenamiento.
Lo fundamental es perseverancia sobre el
pointer. Yo considero que al perro hay que enseñarle a cazar y luego
adiestrarlo. Lo importante es que el perro tenga “nariz” (buen olfato), que
sobre la marcha sepa resolver un problema frente a la perdiz y cazando se
llega a eso. Cuando se consigue cierta experiencia de caza, se puede
comenzar a adiestrar al animal para futuras competencias, lo cual consiste
en enseñarle a efectuar un cuarteo amplio, obediencia frente al ave que
vuela, obediencia a los llamados para pararlo en cualquier momento, ante el
requerimiento de un juez, por ejemplo. Finalmente considero, que no hay que
desanimarse con perros muy temperamentales, porque hay un momento en que el
animal se entrega al amo y comprende que necesita de él, o sea que corre y
trabaja pendiente de él.
- ¿Cuánto tiempo lleva el
adiestramiento?
-
No es posible determinar un tiempo fijo, pues ello depende del perro, de su
temperamento y de sus condiciones, como es lógico. Por ejemplo, con Mak tuve
muchísimo trabajo, al punto que en más de una ocasión pensé en bajar los
brazos. Pero viendo en él sobresalientes condiciones de buen pointer,
continué adelante, aunque podría decir que me llevó dos años de trabajo y
esfuerzos. En cambio, a su padre, Din, al año y medio lo podía considerar “a
mano”.
- ¿Sus planes para el año próximo?...
-
Considero que 1977 será el año de Mak y también de Boy del Vincio, que tiene
tres años de edad. Tengo un cachorro, Uri del Cerro, hijo de uno de mis
perros, de un año, y también Bari de la Victoria (3º en la Prueba de
Cachorros), también de un año, que estoy seguro han de brindarme grandes
satisfacciones. Asimismo espero dos crías: una de Boy del Vincio y Ufa del
Sella, y otra de Din de Valantayn y Hada de Daniels. Estimo que en el
transcurso del año podré comenzar a adiestrarlos.
Que así sea.
|