HISTORIA DEL POINTER CLUB
ARGENTINO
NOTA REALIZADA EN 1969 AL
CREADOR DEL P.C.A.
La
aparición en escena del Pointer Club Argentino, que abre a su vez sus
propios registros y da cima y sentido específico a la obra de la Sociedad
Rural, ampliando y llevando a niveles nacionales lo hecho hasta entonces a
favor de la cría de perros de raza en todo el territorio de la República.
Esos
son, en síntesis, los comienzos de la cinofilia argentina. Incipiente en los
años finiseculares, no había de tardar en cobrar volumen para convertirse –
con el aporte decisivo de la pointerfilia – en lo que es actualmente: una
actividad practicada por miles de adeptos agrupados en numerosas
instituciones representativas a las que nuclea a su vez una Federación
Nacional.
Una voz
autorizada: De pointerfilia – rama de la cinofilia que trata sobre el más
popular de nuestros perros de caza – nadie quizá puede hablar en la
Argentina con mayor autoridad que el hombre quién hoy nos transmite toda su
experiencia.
Director de
la primera publicación periódica que abordó temas cinófilos y cinegéticos en
el país; criador y propulsor de la cría de animales de raza mediante la
importación y cruza de sangre de pedigree; fundador del Pointer Club y de la
Asociación de Criadores del Pointer, don Rafael Magnelli Ferrari
viene bregando desde hace mas de medio siglo las excelencias del perro que,
al decir suyo, “los ingleses seleccionaron para los argentinos”.
Está ya, a
esa altura de la vida, del otro lado de muchas cosas, y posee, como saldo de
sus balances, la serenidad de espíritu necesaria para realizar con mente
lúcida, sin niebla en el corazón ni en los ojos, cualquier viaje
retrospectivo.
Viajemos,
con él de cicerone, a los principios del pointer y de la pointerfilia en la
Argentina.
En 1922,
año en el que él llegó a la Argentina (don Rafael nació en Italia, de donde
emigró después de la primera Gran Guerra para radicarse y naturalizarse en
nuestro país), los pointers registrados en los libros genealógicos de la
Sociedad Rural Argentina habían sumado 137. Pero de ellos, los ejemplares
adultos que pude conocer fueros solamente dos: Ch. Taco, D.B.A. 59, un
típico y soberbio representante de la raza, propiedad del Dr. Manuel
Fernández, y Jim, D.B.A. 67, de buena cabeza pero de pecho muy ancho y algo
pesado, que pertenecía al Dr. José María Cullen.
Hemos
venido a pedirle que nos hable de Argentina, y periodista nato y como tal
sagaz, el fundador de la Diosa Cazadora dice: sobre cinegética y cinofilia,
decidí fundar la Diosa Cazadora, que apareció tras unos años de preparación,
en 1927, y en la que llevé a cabo una intensa campaña pro perro de pedigree.
Creía que siendo la única publicación de su género en nuestro medio, se
impondría fácilmente, pero la cosa no resultó tan sencilla como yo había
creído.
Dos Mil Pointers con Sangre
de Campeones
Nos ha
hablado Usted, en líneas generales, de su campaña periodística a favor del
pointer. ¿Quiere decirnos ahora que ha hecho por la pointerfilia como
criador?. El mismo año 1927 empecé a criar, obteniendo del Dr. Manuel
Fernández una hija de su campeón con otra perra de origen también conocido.
Fue Betty, D.B.A. 077, con la que cacé varias temporadas y de la que
conseguí magníficos ejemplares con el servicio de un macho de pedigree
importado de Suecia. Desde esa fecha, hasta el estallido de la segunda
conflagración europea, ingresaron en mis Sportings Kennels, con destino a la
recría, 14 pointers importados, entre ellos, por citar alguno de excepción,
Yon de Grand Charmont, el trialer mas equilibrado que existía en Francia,
donde había ganado altos premios en las dieciséis pruebas en que se lo
presentó. Hasta el año 1937, en que me incorporé al diario La Razón,
continué criando, siempre con la norma de colocar los productos en manos de
aficionados.
Pero la
pointerfilia seguía apasionándome, y en 1960, al jubilarme, reanudé la
importación de ejemplares de gran valor, como el Campeón Internacional Dito
de Lemania, cargado de C.A.C. (certificado de aptitudes para campeón) en
pruebas y exposiciones; Joly de Valesia, sangre del más famoso pointer
Campeón Internacional Absoluto; Bernabé de Valesia; Yomo del Sud, sangre
danesa e italiana; Blond de Tibagy, Lucaniae, de Italia, y Select Jenny, de
Uruguay, etc. Con esos productos, y los descendientes seleccionados de los
que había importado antes, proseguí criando.
¿ Cuantos
pointers calcula que han salido de sus criaderos? Alrededor de dos mil. Pero
para que se comprenda cómo pude llegar a esa cifra debo recordar que hasta
principios de 1941 vivía en Florencio Varela, donde tenía en mi casa quinta,
bajo mi vigilancia directa y continua, una parte de los productos, los mas
selectos, y en una chacra de las inmediaciones los demás.
Se ve en
figurillas para captar con destino a esta nota, sendas imágines de Blond de
Tibagy, Sporting Rhan y Sporting Orquidea Negra.
Por razones
especiales tuve que radicarme en la Capital, resolví fundar la Asociación de
Criadores de Pointer en la Argentina, entre cuyos socios, todos ellos amigos
del Gran Buenos Aires, repartí en tenencia los ochenta y un pointers puros
que a la fecha poseía.
Pero
reservándose el derecho a disponer de ellos para la recría. Actúa en
colaboración con los criadores Sporting y An Ba, de la Argentina y Select,
de Uruguay y Brasil.
Con éste
sistema llegué a tener bajo mi dirección, y hoy lo tiene la A.C.P.A. bajo la
suya, una cantidad cada vez mayor de pequeños criaderos.
Es que
obrando así se ha salvado al pointer del mestizaje.
Completando
la acción que en pro del perro de raza desarrollábamos yo y mis colegas de
la A.C.P.A., entre los cuales merece una mención especial don Emilio Romani,
otros aficionados empezaron a importar pointers de pedigree para la recría.
Así los señores Francisco Soares, Adolfo Blanc, José Bello, Pablo Martegani,
Antonio Principe y algunos más que actuaban como criadores amateurs.
Actualmente
¿ que volumen reviste la cría del pointer en nuestro país ?
Los
pointers de pedigree inscriptos en el registro de la Sociedad Rural
Argentina en el año 1955 eran 3.979.
Porque
existen otras dos: el Kennel Club y el Pointer Club. La primera surgida en
1927, inscribe en ellos perros de todas las razas. La segunda fundada en
1939, sólo pointers.
BREVE
RESEÑA DEL P.C.A.
¿ Cuándo,
como y para qué se fundó el P.C.A.? preguntamos al Dr. Magnelli Ferrari,
para abrir el capítulo aparte que tan conocidamente sugiere.
El P.C.A.
se fundó –nos informa- el 19 de Marzo de 1939, a iniciativa de un grupo de
aficionados, y para fomentar –según reza su acta fundacional- la selección
de pointer puro bajo la doble faz de tipicidad y trabajo.
¿ Quién fue
su primer presidente? El que les habla.
¿ quién lo
preside en la actualidad? Miguel Gandino.
¿ Qué ha
hecho hasta ahora en cumplimiento de sus objetivos? Mucho, ha realizado
numerosas pruebas de campo y exposiciones; ha orientado y estimulado a los
criadores; ha estrechado vínculos entre los aficionados a la raza; ha
redactado el standard del pointer, adoptado luego por diversas entidades
cinófilas y cinegéticas del país y del exterior, y ha llevado a cabo una
obra de difusión a la que debe nuestra pointerfilia gran parte de su actual
desarrollo.
No hemos
terminado de tomar nota de los anteriores conceptos, cuando don Rafael, que
sigue atentamente nuestro garabatear en las cuartillas, agrega con
escrupulosidad de hombre que sabe dar a Dios lo que es de Dios y al César lo
que es del César.
Claro que
si la influencia del Pointer Club ha sido grande en el proceso de desarrollo
del perro de caza, las exposiciones generales de la Sociedad Rural y del
Kennel Club han tenido también su parte en ello.
Por otro
lado, han contribuido igualmente al auge del pointer, las exposiciones y
pruebas organizadas por los clubes cinegéticos. Entre estas últimas, además
de las llevadas a cabo por mi revista durante los años 1927 y siguientes,
son dignas de mención, porque sentaron precedente y pusieron en evidencia
las condiciones de la raza, las realizadas por el Club de Cazadores de
Buenos Aires, el de Mar del Plata, el San Huberto, etc.
¿ Cuales
son hoy, desde el punto de vista institucional, las proyecciones de este
movimiento pro perro de pedigree?
Desde 5
o 6 años acá, las entidades cinófilas, sobre todo las que se interesan por
el perro de caza, como se llama aquí por lo común al perro de muestra,
especialmente al pointer, vienen surgiendo como hongos en nuestro medio, por
lo que la pointerfilia adquiere cada vez más incremento en el país.
El Dr.
Magnelli Ferrari vacila un momento, temeroso quizá de que algo en sus
palabras traicione la plácida filosofía en que lo han ido doctorando los
años. Y es apenas perceptible el dejo melancólico que matiza a su voz cuando
prosigue: Lastima que no siempre prevalezca el espíritu deportivo, y
factores de orden comercial conspiren a veces contra la selección. Lastima
también, que desaveniencias entre dirigentes e instituciones desunan a los
aficionados, retrasando el progreso de ésta rama de la cinofilia y de la
cinofilia en general.
COMENTARIO
SOBRE LA HISTORIA DEL P.C.A.
Por: EDUARDO DI FONZO
Quiero
hacer un comentario respecto a la primera parte de la historia del P.C.A.
Como Uds. ya han leído, todo lo ha hecho el Dr. Magnelli Ferrari,
quién para mí es el único cinófilo de la Argentina, dentro del P.C.A., que
nunca podrá ser reemplazado.
Comenzó
de cero, o sea de la nada, escribió, crió, realizó competencias, llevó
registros genealógicos, importó a grandes ejemplares en el momento en que
aquí en Argentina prácticamente no había perros de gran calidad. Con esos
mismos purificó la sangre de la raza pointer, distribuyó ejemplares para que
todo sea compartido y de esta manera ampliar la posibilidad de crecimiento
de la misma.
Cuando se
nombra a la Diosa Cazadora, esta era mas que una revista, era sin duda
alguna, un pequeño libro donde ya se tejía la cinofilia y la historia del
pointer.
Magnelli se
supo rodear de otros cinófilos, hoy a la distancia en el tiempo, nos damos
cuenta de que eran realmente grandes, como ser Emilio Romani, Miguel Gandino,
Francisco Soares, Donato Ramundo y Antonio Principe.
Respecto a
Romani, fue el que nos enseñó a todos el manejo de los perros para pruebas
de campo a nivel Internacional, después de interpretar el adiestramiento
fuimos nosotros los que seguimos transmitiendo de unos a otros hasta el día
de hoy, que creo que estamos a la par de los grandes dreseur (Conductores)
de Europa. De esto doy fe, por haber estado presente durante varios años y
en cientos de pruebas de todas las categorías, tanto en Francia, Italia,
España, Alemania, Polonia y Croacia, estos son los países más importantes en
cinofilia internacional.
Siguiendo
con los cinófilos que menciona Magnelli, está Gandino, él fue el que
nos enseñaba todo sobre los stándar, sus escritos de toda índole eran leídos
y apreciados por todos, confeccionaba y expresaba los discursos en todas las
reuniones siempre referentes al P.C.A., resaltando a todos los ejemplares
como también a sus conductores.
Francisco
Soares (el querido Don Francisco) era sin duda alguna el equilibrio justo en
los momentos de grandes discusiones, porque hay que tener en cuenta que la
cinofilia es apasionante y nos lleva a tener discenso, entonces él empleaba
las palabras justas, medidas y todo terminaba ahí.
Donato
Ramundo, un gran amigo de todos, para hablar de él, lo resumo en lo que
decía Magnelli, este Donato no sabe nada, pero nunca se equivoca, era
una forma de decir que si bien no se expresaba con terminología cinófila, en
el momento de juzgar lo hacía correctamente.
Sobre
Antonio Principe, el también importó grandes ejemplares, mantuvo siempre su
espíritu alegre y positivo apoyando y trabajando para el P.C.A.
Yo en forma
personal tuve la suerte de tener a Din de Valantayn, hijo de Sporting Rhin
quién a la vez es hijo de Blond de Tibagy y Orquidea Negra, con Yomo del Sud
y Yoly de Valesia. También fue de mi propiedad Donald de Jel, nieto de Yoly
de Valesia y Dito de Lemania, o sea que tuve sin saber en aquel momento del
año 1968, varios de los primeros grandes pointers que resalta Magnelli
Ferrari en su nota.
En una
oportunidad me regaló a Uro del Sella, que era hijo de Sporting Morrus y Ada
del Porvenir.
Siempre
seré un agradecido por la forma en que me atendió cada vez que lo necesité,
consultándolo por distintos motivos cinófilos, por haber creado el Pointer
Club Argentino, donde viví los momentos más felices de mi vida, disfrutando
de este deporte maravilloso, por todo esto, gracias, gracias Magnelli
Ferrari.
EDUARDO DI FONZO