DIFERENCIAS ENTRE LA PRUEBA
DE GRAN BUSQUEDA Y CLASICA
La
diferencia es mínima, pueden correr los mismos ejemplares tanto en la
clásica como en gran búsqueda. La diferencia la marca el terreno (campo)
de competencia porque éstos tienen algún impedimento hacia los
laterales, como ser alambrados, animales, algunas arboledas, todo esto
afecta la gran extensión de los ejemplares, lo que es frecuente aquí en
Argentina. En cambio en Europa, los campos son amplísimos, lo que
permite realizar la gran búsqueda siempre en parejas, porque no tienen
nada que afecte su extensísima búsqueda.
En
algunas oportunidades los grupos cinófilos, realizan en sus respectivas
ciudades, competencias con algún impedimento como ser terrenos
quebrados, o también como me ocurrió en una oportunidad en la ciudad de
Piacenza, donde se corría sobre un terreno que en uno de sus laterales,
había un viejo viñedo abandonado, lo que impedía la extensión de
búsqueda. Dicha prueba constaba en los catálogos como prueba clásica, el
juez que juzgaba era nada más y nada menos que Giovanni Radice, en ese
momento aparte de ser un gran juez, era presidente del Enci y de la FCI.,
acompañado en la terna por el Dr. Falleti y Bruno Zordan (propietario de
Edo del Azor).
Como ya
mencioné en otras oportunidades nosotros aquí en Argentina, tenemos el
problema de nuestra fauna, que si bien todos los ejemplares tienen la
oportunidad de realizar punto sobre perdiz, por la gran cantidad de
piezas que tenemos, a la vez perjudican su trabajo de gran búsqueda y su
velocidad, estos excelentísimos ejemplares que no se tienen que
abandonar nunca, porque son lo máximo que tenemos, sobre estos no hay
nada, pero este tipo de ejemplar pueden cometer errores y no parecer muy
efectivos por el tipo de perdiz tan difícil que tenemos.
La
categoría gran búsqueda tiene que ser siempre en pareja por la gran
amplitud y motivación que tiene un ejemplar acompañado por el otro. En
la prueba de gran búsqueda individual, que es una categoría que se
realiza solamente en Argentina, la cual comenzamos hace unos años, los
ejemplares corren a una velocidad y extensión hacia los laterales
motivados solamente por su conductor, que lo ha entrenado especialmente
para esta categoría de solos, pero ocurre lo siguiente, volvemos siempre
al problema de nuestra fauna, nuestra perdiz no solo camina siempre
hacia delante, sino que gira, se queda echada cuando oye o siente el
galope veloz de los ejemplares, parecería que estos no son efectivos y
pueden dejar perdiz en campo útil.
Si el
ejemplar corre a una velocidad superior, puede ocurrir que pierda el
equilibrio del cerebro que manda al sentido del olfato, tomemos en
cuenta que un ejemplar que corra más veloz de lo que tendría que correr,
quizás no salga en busca de la caza (perdiz), sino que realice una
simulación de caza y disfrute solamente de correr.
Terminando con este sintético análisis, tomemos en cuenta que la clásica
es una prueba sin una gran intensidad de búsqueda hacia los laterales,
pero como en todas las competencias tiene como condición “sine equanon”,
el estilo de raza, o sea el andar típico, esa solamente es la
diferencia.
Sobre
los ejemplares de gran búsqueda, estos pueden dar perros para otras
categorías, por ejemplo: clásica, caza practica o reservada, o sea que
para abajo se puede ir fácilmente sin quitarle mérito a estas categorías
que quizás estos ejemplares tengan el equilibrio justo y sean totalmente
efectivos, por el comportamiento de nuestra perdiz, siempre con el andar
típico de la raza, o sea el estilo de la misma.
EDUARDO DI FONZO
CONCEPTOS DE GRANDES
CINOFILOS ITALIANOS
Franco
Malnati:
La caza adquiere mayor significado cuando se tiene como auxiliar a un
perro que tiene tu mismo carácter: pasión, abnegación, obviamente físico
y mucha inteligencia. Para los de gusto refinado, la tipicidad y el
estilo de raza son un condimento necesario.
Se
realiza la gran búsqueda con el fin de llegar al trialler, máquina
perfecta, conjunción armónica de equilibrio, velocidad y potencia
olfativa, unión entre instinto y búsqueda, obra maestra de la naturaleza
y de la selección.
Claudio Macchiavelli:
Perros de gran búsqueda, perros de
prueba, perros de caza, perros de exposición y volvamos a ese único
modelo de perro de caza, que debe dársele al cazador que, a pesar de
todo, son aún muchos los que piensan un poco menos a los amantes de las
pruebas que no son tantos y sobre todo demos a la gran búsqueda y a sus
actores ese significado primitivo de individualización de los
reproductores completos, útiles para reproducir el verdadero perro de
caza.
Será
eventualmente tarea de la sociedad especializada, adaptar la raza a las
diversas condiciones ambientales, proponiendo y modificando los stándard,
cosa difícil en consideración de las diferencias existentes entre los
distintos países.
El
abandono de una raza a la simple prerrogativa de competencias y
espectáculos, será el último acto de un recorrido maravilloso que nos
verá a pocos alrededor de una mesa para hablar del pointer.
Luigi Nerilli:
La caza de perdices con el pointer, si es bien
entendida y desarrollada, creo que sea la magnificación de tal noble y
amada raza. Pointer y perdiz son por tradicional historia, un binomio
inseparable.
Para
entender bien como se caza a la perdiz con este auxiliar, es importante
conocer los hábitos y los comportamientos de tal animal selvático, la
perdiz.
Piero Monti:
Hablamos de la exasperación del concepto “prueba”, he
aquí un aspecto. Generalmente vemos sujetos que parten y siguen durante
el turno arrebatadamente confundiéndose este comportamiento con avidez,
mientras que no es mas que el signo de poco equilibrio o de mal “imprinting”.
La avidez es, en cambio, la gran pasión venatoria medida por el
equilibrio que le permite al sujeto demostrarla durante todo el tiempo
del turno, y no solo, si no que le permite también la capacidad de
concentración que es siempre una de las cualidades más importantes para
recalcar y para tutelar. Concentración quiere decir también afrontar en
las situaciones difíciles ese tenue límite que lleva a un sujeto a
concluir positivamente su trabajo. Arrebato e inteligencia venatoria son
características contrastantes.